Más de un siglo de béisbol
De la historia del deporte en Las Tunas
Por Juan E.
Batista Cruz
13/10/2009
El béisbol en la
oriental provincia de Las Tunas es pasión. Hoy por hoy, es muy difícil
que exista otra plaza en el país donde el público alcance el entusiasmo
que muestra en los estadios de aquí, principalmente en su instalación
por excelencia, el estadio Julio Antonio Mella, con capacidad para
albergar a unas 10 mil personas, aproximadamente.
En los últimos
cinco años, sobre todo, los aficionados de este territorio, unos 670
kilómetros al este de La Habana, han tenido protagonismo en el apoyo a
un equipo de béisbol que lucha por alcanzar posiciones vanguardistas en
la Serie Nacional y que, con su desempeño integral, hace honor a una
tradición pelotera de más de un siglo.
No es casual que
en el actual territorio de Las Tunas, provincia surgida con la nueva
división político-administrativa aprobada por los cubanos en la
Constitución Socialista de 1976; el béisbol, deporte nacional en Cuba,
constituya la máxima atracción entre las manifestaciones de la cultura
física.
Las raíces de esa
afición se encuentran bien atrás en la historia, a partir de las
primeras manifestaciones del juego de pelota, allá por los años de 1882
a 1887 en la actual capital de la provincia, ciudad fundada en 1796,
hace ya más de dos siglos.
Según las
investigaciones en esa lejana época, jóvenes de esta localidad que
estudiaban en La Habana y conocieron del béisbol, se reunían a
practicarlo rudimentariamente en un área existente entre las actuales
calles Vicente García, Colón, Ramón Ortuño y 24 de Febrero; cerca del
centro histórico.
En ese espacio se
jugó pelota por vez primera en Las Tunas, pero la celebración de juegos
en regla, organizados, no ocurrió hasta después de la intervención
norteamericana en la guerra que libraban los cubanos por su
independencia frente al coloniaje español.
Parte de un
contingente de marinos de Estados Unidos que estaba acantonado en
Holguín, fue enviado a la entonces ciudad de Victoria de Las Tunas y
esas tropas fijaron campamento en la llamada Plaza Cristina, la cual
abarcaba toda el área despoblada entre las actuales calles Ángel
Guardia, Lucas Ortiz, Maceo y Adolfo Villamar.
Esos terrenos,
parte de los cuales albergan al Parque Maceo, en el centro de esta
ciudad, sirvieron para que, en sus momentos de ocio, los soldados
imperialistas practicaran el béisbol luego de acondicionar lo que se
considera el primer campo oficial en este territorio, a partir de abril
de 1898.
Los partidos de
pelota celebrados allí entre equipos organizados por los soldados
interventores, se ajustaban a las reglas reconocidas de este deporte y
poco a poco, los jóvenes de la localidad fueron tomando interés por en
la práctica del mismo, hasta organizar las primeras novenas.
La pelota se
convierte en deporte preferido de los habitantes de aquí y los campos
para practicarla aparecieron en diferentes zonas de la ciudad. Ya en
1910 había varios equipos y el más famoso era el conocido como Los
Negros Viejos, porque fue de los primeros y los continuadores, por ser
más jóvenes, lo bautizaron con ese apelativo.
Entre las figuras
más prominentes de aquel legendario equipo, se recuerdan a Beto Ramírez,
Virgilio Agüero, Emilio Iglesias, los hermanos Machado, Manuel “Perete”
Martínez, Silvino Carballo y Paco Reyes.
En todo el
territorio de lo que es hoy la provincia de Las Tunas, el auge del
béisbol fue muy notable y por eso surgieron figuras que son paradigmas
para las más jóvenes generaciones de peloteros, como Eleodoro “Yoyo”
Díaz, de la ciudad de Puerto Padre, un extraordinario lanzador negro
que, por su color, no pudo acceder a las llamadas Grandes Ligas de
Estados Unidos.
Desde aquellos
años, el béisbol en Las Tunas ha sido principal actividad deportiva.
Siempre se contó con equipos de mucha calidad, entre ellos el que se
considera su mejor exponente durante el período de la república
mediatizada y cuya sede fue el estadio Vidal, en el reparto Santo
Domingo, desde finales de la década del 30 hasta mediados de la del 40,
del siglo 20.
En aquel conjunto
hicieron época peloteros que después brillaron en el béisbol profesional
cubano, como Cléveland “Chiflán” Clark, Manuel “Chino” Hidalgo, Manuel
“Manolón” Ramírez y otros que nunca abandonaron el amateurismo: “Kike”
Torres, Aquiles González, Augusto Licea, Armando Oms, Froilán “Lungo”
Suárez y Juan Batista, con calidad suficiente para dar el salto a los
circuitos rentados.
Durante los años
50 del siglo pasado la fuerza del béisbol de Las Tunas siempre fue
reconocida y de sus filas surgieron jugadores que alcanzaron resultados
destacados en circuitos menores de Estados Unidos y tres vistieron
uniformes de equipos de Grandes Ligas.
Guillermo “Willy”
Miranda, nacido en Puerto Padre en el año 1926, se hizo pelotero en su
municipio y luego se trasladó a Velazco, poblado de la actual provincia
de Holguín, donde fue captado para la pelota profesional.
Miranda, para
muchos el mejor torpedero en la historia del béisbol cubano, jugó para
los Yanquis de Nueva York y lo hizo de regular durante toda una
temporada a pesar de que su average ofensivo fue muy pobre. Su
excelencia defensiva le permitió alcanzar ese privilegio.
Los otros dos
jugadores de Las Tunas presentes en el Big Show fueron el lanzador
Orlando Peña, estrella en el staff de los Rojos de Cincinatti en los
años 60 del pasado siglo y el receptor Orlando de Jesús McFarlane, que
militó en la nómina de los Tigres de Detroit.
Tras el triunfo
revolucionario de 1959 y con el deporte como derecho del pueblo, creció
la actividad de la cultura física en Las Tunas, especialmente el
béisbol, con figuras descollantes en las primeras series nacionales y a
partir de la temporada 1977-78, cuando comenzó a participar como
equipo.
Muchos peloteros
de esta oriental provincia brillaron en los diamantes del país y en la
palestra internacional, en los torneos aficionados del mundo, también
marcaron su impronta, herederos de aquellos primeros practicantes del
deporte de las bolas y los strikes hace más de 100 años.
Los peloteros de
esta provincia que han integrado equipos Cuba a las grandes
competiciones amateurs, incluidos Campeonatos Mundiales, Juegos
Olímpicos, Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe y Universiadas,
son los lanzadores Gregorio Pérez, Félix Núñez, Juan Carlos Pérez y José
Miguel Báez; el inicialista Joan Carlos Pedroso; el torpedero Dánel
Castro; los jardineros Santiago Scott, Abeisy Pantoja, Ermidelio Urrutia
Quiroga y Osmani Urrutia Ramírez; este última recordista de bateo en el
béisbol universal, incluido el profesional.
Con esa tradición
y fuerza, con más de un siglo de historia, el béisbol de Las Tunas
enfrentó la 46 Serie Nacional; en la cual hizo realidad la aspiración
suprema de regalarle a su afición, la mejor del país, un boleto para la
postemporada.
Una actuación de
mucho mérito realizó el equipo en la etapa de cuartos de final, en la
que cayó cerradamente en tres de los cinco juegos de la serie frente al
reconocido plantel de Villa Clara, con lo que ratifica su potencialidad
para luchar en igualdad de condiciones frente a los mejores y avanzar
hacia la conquista de un título nacional.
(Tomado de Tiempo21)
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